domingo, 15 de abril de 2012

Las Peores Ganadoras del Oscar a Mejor Película

Un ejercicio constante de todas las revistas y blogs de cine es la elaboración de listas con películas o con elementos cinematográficos. Estos rankings buscan reflejar los gustos de quienes las elaboran y siempre están sujetas al debate. Una lista nunca debe ser considerada como un elemento sagrado, sino que justamente debe provocar los comentarios de quienes la leen.

La revista neoyorquina FilmComment ha elaborado una lista con las 40 Peores Ganadoras del Oscar a Mejor Película. He aquí la lista con mis comentarios al costado de cada título. De igual modo se ha incluido el nombre del director y el año que ganó el Oscar.

1. Crash de Paul Haggis, 2005

Coincido absolutamente. Una película sin pies ni cabeza, con una trama forzada, llena de manierismos visuales. Sin lugar a duda la peor de toda la lista de ganadores del Oscar, más aun considerando que le ganó a dos grandes como son Brokeback Mountain de Ang Lee y Munich de Steven Spielberg. Como será de mala que cuando Jack Nicholson abrió el sobre con el ganador, él mismo puso cara de sorpresa al darse cuenta del resultado. Una vergüenza.

2. Slumdog Millionaire de Danny Boyle, 2008

Nunca fui fanático de esta película que fue un éxito el año de su estreno, sin embargo creo que es exagerado ponerla en segundo lugar entre las peores ganadores del Oscar. Me parece que el premio fue excesivo y obedeció más a lo exótico del tema que a los logros de la propia cinta. De todos modos, considero que sí está entre las peores Oscarizadas.

3. Chicago de Rob Marshall, 2002

De acuerdo. Es increíble que le haya ganado a dos películas excepcionales como Gangs of New York de Martin Scorsese y The Pianist de Roman Polanski. Es un musical entretenido pero ahí queda.

4. Forrest Gump de Robert Zemeckis, 1994

De acuerdo. Más allá de los efectos especiales, no es más que una novela de 3 horas que fuerza las lágrimas a como dé lugar. Ese año cualquiera de las otras nominadas era de lejos mejore película, sobretodo Pulp Fiction de Tarantino y The Shawshank Redemption.

5. A Beautiful Mind de Ron Howard, 2001

De acuerdo. Otra película que apela a la sensibilidad extrema para ganar premios.

6. Gladiator de Ridley Scott, 2000

No muy de acuerdo. Es un espectáculo interesante, sin embargo ese año debió ser de Traffic de Steven Soderbergh o de Crouching Tiger, Hidden Dragon de Ang Lee: ambas son cintas superiores.

7. American Beauty de San Mendes, 1999

En desacuerdo. A pesar que la crítica no la trata bien, a mí sí me parece una película interesante.

8. Shakespeare in Love de John Madden, 1998

De acuerdo totalmente, yo la pondría en el segundo lugar de la lista. Una comedia simple, sin mayor ambición, con un trato mediocre. Estuvo nominada al lado de dos obras geniales como Saving Private Ryan y The Thin Red Line de Terrence Malick.

9. Braveheart de Mel Gibson, 1995

De acuerdo. Un intento fallido de volver al cine épico.

10. Titanic de James Cameron, 1997

En desacuerdo. No soy de los críticos de Titanic, le reconozco la capacidad para poner en escena un espectáculo con aires clásicos. No me parece una mala película sin embargo le ganó a L.A. Confidential de Curtis Hanson que es mejor película.

11. Driving Miss Daisy de Bruce Beresford, 1989

De acuerdo. A pesar que soy fanático de Jessica Tandy o Morgan Freeman, esta película pudo haber sido fácilmente una cinta para televisión.

12. Dances with Wolves de Kevin Costner, 1990

En desacuerdo. Como en Titanic, le reconozco la ambición por traer un género que estaba muriendo. No me parece una mala película aunque yo hubiera votado por Goodfellas de Scorsese ese año.

13. The Greatest Show on Earth de Cecil B. DeMille, 1952

De acuerdo. DeMille era un genio pero esta es para mi gusto una de sus películas menos vistosas. Ese año debió ganar High Noon de Fred Zinnemann.

14. The King’s Speech de Tom Hooper, 2010

De acuerdo. Debió ganar The Social Network de David Fincher.

15. The English Patient de Anthony Minghella, 1996

De acuerdo. Se repite la fórmula de sentimentalismo con película de época que parece ser fija para ganarse un Oscar últimamente.

16. Amadeus de Milos Forman, 1984

En desacuerdo. Es una de las mejores películas de la década del 80. Grandes actuaciones, una visión espectacular de la época por parte del director.

17. Around the World in 80 Days de Michael Anderson, 1956

De acuerdo. Me parece demasiado larga y poco estructurada.

18. Chariots of Fire de Hugh Hudson, 1981

De acuerdo. Otra cinta que apela al sentimentalismo heroico de gente común.

19. Gandhi de Richard Attenborough, 1982

De acuerdo. Es un biopic simple, que no aporta nada nuevo, se queda en el relato sencillo de la vida de Gandhi.

20. Mrs. Miniver de William Wyler, 1942

En desacuerdo. Me encanta esta película de propaganda del viejo Wyler. Grandes actuaciones y una visión realista de la Guerra.

21. Terms of Endearment de James L. Brooks, 1983

En desacuerdo. La mezcla de drama y comedia se logran con éxito en esta cinta con buenas actuaciones y un guion encantador. Tengo que admitir que es una de mis favoritas.

22. The Lord of the Rings: The Return of the King de Peter Jackson, 2003

De acuerdo. Siempre creí que la trilogía en general estaba sobre apreciada. Son películas con muchos efectos especiales y nada más.

23. The Sound of Music de Robert Wise, 1965

En desacuerdo. The Sound of Music es una muestra de cómo se hacía cine en el Hollywood clásico. Un musical familiar para todas las edades.

24. Ben Hur de William Wyler, 1959

En desacuerdo. Es una película excepcional, que combina el espectáculo con el drama histórico. Las escenas de acción son perfectas. Creo que está entre lo mejor del Oscar.

25. Rain Man de Barry Levinson, 1988

De acuerdo. Otra cinta simple, sin mayor ambición.

26. Million Dollar Baby de Clint Eastwood, 2004

En desacuerdo. Está entre lo mejor que ha hecho Eastwood recientemente, una película de autor, con notas personales, una imagen maravillosa y buenas actuaciones. Es uno de los Oscar más justos de los últimos años.

27. Cimarron de Wesley Ruggles, 1931

En desacuerdo. Me parece una cinta interesante, a pesar de su sencillez. Creo que es una precursora de cintas como Gone with the Wind o Jezebel.

28. Rocky de Sylvester Stallone, 1976

Totalmente de acuerdo. Yo la pondría en tercer lugar. Rocky es la quintaesencia de la película que busca hacer llorar por hacer llorar.

29. No Country for Old Men de Joel & Ethan Coen, 2007

En desacuerdo. Una obra maestra, genial por donde se vea. Los hermanos Coen en su mejor momento. No debe estar en esta lista.

30. Out of Africa de Sydney Pollack, 1985

De acuerdo. Otra cinta romántica con una historia de época.

31. Tom Jones de Tony Richardson, 1963

De acuerdo. Es una comedia hilarante y atrevida pero nada más. Creo que el Oscar fue exagerado.

32. The Deer Hunter de Michael Cimino, 1978

En desacuerdo. Otra obra maestra que quizás esté entre lo mejor del cine de todos los tiempos.

33. Oliver! de Carol Reed, 1968

De acuerdo. Tiene elementos muy teatrales que le restan solidez.

34. Ordinary People de Robert Redford, 1980

De acuerdo. Más allá de la historia y las actuaciones, la cinta nunca se consolida totalmente. Es casi un escándalo que le haya ganado a Raging Bull de Scorsese.

35. Kramer vs. Kramer de Robert Benton, 1979

De acuerdo. Por los mismos argumentos que la anterior. En este caso debió ganar Apocalypse Now de Coppola o All That Jazz de Bob Fosse.

36. The Sting de George Roy Hill, 1973

De acuerdo. No es una mala película pero creo que el Oscar le queda grande.

37. Cavalcade de Frank Lloyd, 1933

De acuerdo. No deja de ser buena, pero este año hubieron nominados de lujo.

38. Platoon de Oliver Stone, 1986

En desacuerdo. Aunque creo que es una de esas películas que está dentro de la zona gris en la lista del Oscar.

39. A Man for All Seasons de Fred Zinnemann, 1966

En desacuerdo. La vida de Santo Tomás Moro es llevada al cine con la pulcritud inglesa que caracterizó su vida.

40. Marty de Delbert Mann, 1955

De acuerdo. Esta película no ha envejecido bien, e incluso para su tiempo se muestra demasiado televisiva, carente de elementos cinematográficos relevantes.

Para mi gusto, las 25 peores ganadoras del Oscar a Mejor Película en orden de peor a mala son:

  1. Crash, 2005
  2. Shakespeare in Love, 1998
  3. Rocky, 1976
  4. The Lord of the Rings, The Return of the King, 2003
  5. A Beautiful Mind, 2001
  6. Rain Man, 1988
  7. Chariots of Fire, 1981
  8. Going my Way, 1944 (una película pequeña y sencilla protagonizada por Bing Crosby con nada interesante en ella)
  9. Braveheart, 1995
  10. The English Patient, 1996
  11. Forrest Gump, 1994
  12. Chicago, 2002
  13. Marty, 1955
  14. Slumdog Millionaire, 2008
  15. Tom Jones, 1963
  16. In the Heat of the Night, 1967 (ganó el Oscar más que por los méritos cinematográficos de la película, por el mensaje antirracista del momento)
  17. Ordinary People, 1980
  18. Gandhi, 1982
  19. Out of Africa, 1985
  20. Drving Miss Daisy, 1989
  21. Gladiator, 2000
  22. Around the World in 80 Days, 1956
  23. Kramer vs. Kramer, 1979
  24. Oliver!, 1968
  25. The Sting, 1973

Y ustedes que piensan???

miércoles, 28 de marzo de 2012

Proyecto X y El Espía que Sabía Demasiado

Hay dos películas que están en cartelera que no he podido comentar en detalle, pero que no quiero dejar de mencionar.

Project X (2012)

Es una de esas películas que buscan repetir la fórmula de grabar al estilo documental con cámaras domésticas, como lo hizo The Blair Witch Project en 1999. Muchas películas han tratado de seguir este modelo, sobretodo en el género del terror, más recientemente Paranormal Activity (2007). En este caso no vemos una historia sobrenatural con fantasmas y figuras monstruosas; por el contrario tenemos a tres jóvenes que organizan la fiesta que los convertirá en populares dentro de su escuela. La historia es básicamente la que usó Judd Apatow con tanta genialidad en Superbad (2007). Los personajes de esta película parecen réplicas de aquellos tres jóvenes que rompen todas las convenciones con tal de divertirse. El resultado es una cinta entretenida por momentos y exagerada por otros. Los recursos digitales están puestos bajo la disposición de la perdición de esta fiesta que trae consecuencias increíbles y hace reír a la audiencia.

Tinker, Taylor, Soldier, Spy (2011)

Basada en la obra de John LeCarre, esta película es una nueva versión fílmica de este exitoso libro que antes ha inspirado otras películas y series de televisión. Gary Oldman interpreta a George Smiley, un veterano trabajador del Servicio de Inteligencia inglés que busca al espía ruso dentro de su organización. El director Tomas Alfredson representa un juego de ajedrez a través de las imágenes, generando confusión, creando suspenso y sobretodo manejando de manera impecable el trabajo de sus actores. El reparto es de lujo e incluye a Colin Firth, John Hurt, Toby Jones y a Gary Oldman en la actuación que la ha valido una muy merecida nominación al Oscar. Es justamente Oldman el hilo conductor de toda la trama que por momentos se torna demasiado pesada. Oldman controla gestos, al inicio parece ser un actor mudo, no cede ante la tentación de la sobreactuación sino que tiene la sobriedad que le falta a James Bond. Interesante película que desgraciadamente se está viendo relevada en las salas ante opciones de menor calidad.

lunes, 19 de marzo de 2012

La Piel que Habito

La Piel que Habito es la nueva película del consagrado Pedro Almodóvar y una de las mejores dentro de su reciente trabajo. En las cintas de Almodóvar siempre se ha buscado presentar características definidas en sus personajes. Así la vida de los personas en sus películas siempre están vinculados a sus traumas, a sus vicios, a sus desviaciones sexuales, a sus perversiones, a sus defectos, a esas características que la sociedad no quiere ver o aceptar.

En La Piel que Habito, la obsesión, la superficialidad y el fetichismo son las columnas sobre las que se construye la película. Antonio Banderas es un cirujano obsesionado con la clonación de la piel, pero sus motivos no son científicos sino personales. Su trabajo busca reemplazar a las mujeres perdidas en su vida. Banderas hace entonces del doctor Frankenstein, aquel que estaba obsesionado con devolverle la vida a un muerto. El Doctor Robert Ledgard de Banderas quiere exactamente lo mismo, crear un ser humano que sea capaz de controlar.

Para ello el personaje emula a otra figura del cine de terror clásica, el Doctor Jekyll y el Mister Hyde de la película de 1932 de Rouben Maomulian. Es decir con una doble personalidad, la del académico consagrado ante la sociedad y como el monstruo violento que es incapaz de ser dominado en la intimidad.

Pero Banderas también puede ser el Scottie Ferguson de James Stewart en la genial Vertigo (1958) de Alfred Hitchcock. Tratando de convertir a una persona viva en la imagen exacta de su mujer muerta. A decir verdad, la influencia del clásico de Hitch se siente en cada escena de la cinta, desde la música muy similar a la banda sonora de Bernard Herrmann y en la saturación de los colores rojos y verdes que resaltan la enfermedad mental del personaje principal. Son justamente las formas, las imágenes que están dentro de la casa y los colores, los que acompañan la necrofilia que sabemos que estamos presenciando.

También está presente la influencia de otra gran película de Hitchcock que es Rebecca (1940), sobretodo en la presencia de esa mansión inmensa que esconde una historia oscura en sus paredes. Pero también en el personaje de Marilia interpretada por la gran Marisa Paredes, que nos hace recordar a la aterradora Señora Danvers de Judith Anderson, aquella que en su distorsionado amor es cómplice de la obsesión de su amo/hijo y se encarga de llevar las riendas de la casa como quien protege el fantasma de la esposa muerta.

Pero a Almodóvar le gustan las tramas complicadas y no las historias lineales. Y en La Piel que Habito recurre a los flashbacks, a contar la misma escena desde puntos de vista distintos. El resultado final es una película perturbadora, escalofriante, emocionante y ciertamente enfermiza para los gustos más conservadores.

La Piel que Habito es además el trabajo de un director que conoce su oficio, que entiende perfectamente el lenguaje fílmico y que seduce e incita con las imágenes y no únicamente con las palabras. El gran éxito de esta película es justamente eso, que a diferencia de muchas de las películas vistas recientemente, esta apuesta por usar recursos fílmicos en vez de sustentarse en la historia misma.

Acá las imágenes cuentan la historia y no la historia se cuenta sola a través de algunas imágenes.

Pero hay que ver La Piel que Habito porque es una película que toca la yugular de temas actuales. La obsesión por la perfección física y las anomalías de los experimentos actuales que buscan controlar a la naturaleza son dos puntos que Almodóvar pone en la palestra para el espectador. Pero la película no saca conclusiones sino que provoca el debate, la reflexión de quien está viendo la historia. Acá no hay héroes ni villanos, no hay víctimas ni victimarios; todos parecen estar inmersos en una sociedad decadente.

También está el comentario sobre la intimidad, por momentos Almodóvar juega con las pantallas que aparecen dentro de la pantalla de cine. Se genera una fantasía en la que las personas somos lo que vemos en la televisión, dejando de lado la humanidad de cada uno. La escena de la inclusión de Zeca vestido de tigre se contrapone con el episodio que Vera ve en su televisor de un leopardo cazando a una liebre en National Geographic.

Estoy seguro que cada persona que ve la película saca su propia conclusión de la misma y se deja seducir por el buen relato de un Almodóvar que no deja de sorprender. La Piel que Habito es de lo mejor que veremos en nuestras salas así que hay que aprovechar para verla.

jueves, 8 de marzo de 2012

CINCO MUJERES PARA RECORDAR

A propósito del Día de la Mujer, en este pequeño blog queremos rendirle un tributo a las mujeres recordando algunos personajes femeninos que fueron únicos. Una lista con todas las grandes mujeres que hemos visto en el cine podría abarcar más de cien entradas de este blog, por lo que únicamente he escogido a cinco, todas ellas de películas del Hollywood clásico. Estos cinco personajes representan para mí a cinco mujeres inolvidables, personajes memorables que lograron el impacto que tuvieron por las soberbias actuaciones de las cinco grandes actrices que las interpretaron. No hay un orden en especial simplemente he seleccionado a mis favoritas.

MARGO CHANNING interpretada por Bette Davis en All About Eve (1950)

Muchos especialistas la consideran la mejor actuación en la historia del cine, yo creo que sin lugar a dudas se trata de una de esas actuaciones que nunca se borran de la memoria. Bette Davis era quizás la mejor actriz de Hollywood y ella lo sabía. Es conocida su personalidad arrolladora y dominante, Davis era en pantalla y fuera de ella, una mujer de armas tomar. El papel de Margo Channing le caía a pelo a Bette Davis y se convirtió desde su estreno en 1950 en su sello distintivo, a pesar de las insuperables actuaciones en otras grandes películas como Jezebel (1938), The Little Foxes (1941), Now Voyager (1943) y Whatever Happened to Baby Jane? (1962).

Margo Channing es una actriz de teatro consagrada, una gran dama del escenario. Un día una fanática suya se le acerca y desde ese momento Channing la adopta como su protegida. La trama crece cuando esta muchacha llamada Eve Harrington, interpretada por Anne Baxter, trata de seguir los pasos de su actriz favorita y logra quitarle el protagonismo en el ambiente artístico. All About Eve o Todo sobre Eva que fue el título con el que este clásico del cine llegó al Perú, es una película netamente feminista. La rivalidad entre estas y otras mujeres que aparecen en la cinta nos recuerda la fortaleza femenina. Los hombres son meros instrumentos de decoración, incluso el crítico de teatro que parece controlarlo todo aparece como una sombra que domina únicamente el humo de sus pipas.

Bette Davis brilló como Margo Channing, su personaje despertaba antipatías y simpatías al mismo tiempo. La odiamos siempre verla salirse con la suya pero odiamos verla ahogar sus miserias en las cortinas de humo de los muchos cigarros que fuma durante el día. El dramatismo teatral que Davis le imprime al papel de Channing hace que la película sea puro entretenimiento. Al final sabemos que la victoria puede demorar un poco pero que mientras más demora, el sabor es mejor.

PHILLYS DIETRICHSON interpretada por Barbara Stanwyck en Double Indemnity (1944)

En el auge el cine negro o film noir, no hubo una mujer que representara mejor el término femme fatale que Barbara Stanwyck como Phillys Dietrichson en Double Indemnitiy (1944). En esta gran película del genial Billy Wilder, Stanwyck se convierte en una mente criminal, una mujer atractiva que está dispuesta a todo con tal de lograr su cometido.

Al inicio la vemos como una infeliz esposa de un hombre mediocre, ella logra conquistar con apenas unas miradas a un vendedor de seguros (Fred McMurray), luego de hacerlo su amante lo convence de hacerlo su cómplice del asesinato de su propio marido para quedarse con el dinero del seguro.

Barbara Stanwyck nunca estuvo mejor que en este papel, cada vez que aparece en la pantalla su sexualidad se hace inminente, se convierte en el centro de todas las escenas. La frialdad de sus gestos cuando la vemos planear el crimen se contrastan con la pasión que le da a las escenas de amor. Stanwyck se convirtió en una mujer de peligro, con el peinado llamativo, en cada movimiento, siempre dejando ver esa vulnerabilidad que la hace mujer. El desenlace de la cinta es impresionante y quizás sea uno de los finales de película más inesperados. Una vez más los hombres son meros accesorios para esta mujer que no duda en conquistar a un hombre con apenas un gesto como quien se cambia de joyas.

Esta actuación le dio a Barbara Stanwyck su tercera y última nominación al Oscar, perdió y quizás sea uno de los errores más escandalosos de todos los tiempos por parte de la Academia.

MILDRED PIERCE interpretada por Joan Crawford en Mildred Pierce (1945)

Así como Bette Davis, Joan Crawford era una de esas mujeres que actuaban dentro y fuera de la pantalla. Una de las actrices más influyentes y poderosas de su época, Crawford le imprimía su personalidad a cada una de sus actuaciones.

Mildred Pierce es una madre soltera que sufre por no poder darle a su hija la vida que ella cree que se merece. Para poder lograr su sueño, se convierte en una próspera empresaria; sin embargo, su hija se convierte en una engreída que empieza a ver el mundo de modo muy sencillo. Al final, madre e hija terminan compartiendo desde el novio hasta la complicidad de un crimen. El desgraciadamente olvidado director Michael Curtiz (que también dirigió Casablanca) nos presenta a estas dos mujeres de modo increíble, pasando del drama familiar a lo film noir, de la historia romántica al drama policial.

La película se sustenta en los grandes hombros de Crawford, que pudo despojarse de su imagen de mujer sensual para convertirse en una mujer por la cual sentimos pena y admiración. El rostro de Crawford siempre tuvo esa capacidad para poder expresar emociones, sus grandes ojos pueden pasar de la alegría del éxito hasta la pena de la decepción. Si bien es cierto sus actuaciones en otras películas como Johnny Guitar (1952) o Grand Hotel (1932) podrían también ser parte de esta lista, es como Mildred Pierce en el papel en el que vemos a esta gran actriz usar todos sus recursos.

Después de ver esta película no sorprende porque Joan Crawford y Bette Davis eran archienemigas en la vida real y ambas gritaban a los cuatro vientos el desprecio que sentían la una por la otra. Crawford ganó su único Oscar por esta película en uno de los momentos más dramáticos de la historia del premio, pero esa es otra historia.

VICKY LESTER interpretada por Judy Garland en A Star is Born (1954)

La gran Judy Garland vivió su corta vida entre estudios de grabación y desgracias personales. Era una mujer vulnerable, cuya juventud había sido robada por los deseos de su madre de convertirla en actriz en la MGM, se casó cinco veces y ciertamente nunca fue feliz. Su adicción a las drogas y sus deseos de controlar su peso hicieron que el inmenso talento que tenía, nunca fuera explotado completamente. Pero su actuación en A Star is Born es sin lugar a duda no sólo la mejor de su carrera sino que compite muy seriamente en quizás ser la mejor actuación femenina de la historia.

Como Vicky Lester, Judy interpreta a una actriz que logra el éxito a costa de su relación con un actor famoso; la historia se complica cuando el hombre que la descubrió que además es su esposo, empieza ver su carrera derrumbarse mientras que la carrera de ella llega a la gloria. Actuando de Vicky Lester, Judy Garland le imprimía un poco de su propia experiencia a esta actriz que se esmera por ser respetada, que hace esfuerzos para luchar en un mundo que quiere explotarla. Pero no vemos una arribista sino una mujer que mientras más triunfa siente más deseos de apoyar a su hombre. De todos los personajes de esta pequeña lista, ninguna tiene la sensibilidad y la fragilidad de Vicky Lester. Garland sabía cómo hacernos romper en llanto con un gesto y con una palabra. Y claro esta ese momento en el que canta The Man who Got Away, que quizás sea una de las canciones más dolorosas de la historia y en la que Garland hace gala de esa voz espectacular y única que poseía. Con esta actuación Judy Garland inventó el término tour de force para las actuaciones, es decir que es una de esas interpretaciones que uno puede sentir que el actor siente a flor de piel.

Judy Garland, que es la madre de Liza Minnelli en la vida real, estuvo nominada al Oscar y también perdió, al día siguiente un periódico puso como titular, SE BUSCA ABOGADO ESPECIALISTA EN ROBOS PARA DENUNCIAR A LA ACADEMIA POR NO HABER PREMIADO A GARLAND. Pero a pesar de eso, la actuación de Judy no envejece y se ha convertido en objeto de estudio por todos los cinéfilos.

SCARLETT O’HARA interpretada por Vivien Leigh en Gone with the Wind (1939)

Hace unos años leí en una revista de cine que un crítico consideraba a Scarlett O’Hara el papel femenino más importante de la historia del cine. Yo estoy de acuerdo. Gone with the Wind o Lo que el Viento se Llevó no sería ni la sombra de ese peliculón que es sino fuera por esta mujer sureña que nos hizo sentir rabia y simpatía como quien se sube a una montaña rusa.

Esta jovencita es al inicio la típica muchachita de familia acomodada que cree que tiene al mundo a sus pies, la diferencia es que Vivien Leigh nos hace creer que Scarlett O’Hara en verdad sí tiene al mundo a sus pies. La vemos caminar por la pantalla, dejando coquetería por donde se mueve; ilusionando a sus pobres vecinos, luchando por convertirse en mujer. Pero en sus escenas con su nana Mammy, gran actuación de la negra Hattie McDaniel, la vemos como una niña encaprichada que no quiere comer y que retoca su pecho para que no le aparezcan pecas.

Durante las casi 4 horas de duración de este clásico, Scarlett evoluciona en esa mujer que se casa tres veces, una de ellas con el novio de su propia hermana. La vemos hacer el juramento de que nunca más pasara hambre. Por momentos creemos que la Guerra Civil es sobre ella y no sobre el país. Finalmente, tenemos a la mujer endiosada, aquella que llama la atención por sus escándalos como por su manera de vestir. A Scarlett la vemos enamorarse del hombre incorrecto y sentimos rabia por ella cuando el hombre correcto trata de conquistarla. El final de Gone with the Wind es tan épico como doloroso, y todo eso se ve reflejado en la actuación de Vivien Leigh, que a pesar de ser inglesa se convirtió en esta belleza sureña estadounidense y nos regaló esta joya como actuación.

Sufrimos, lloramos, reímos, odiamos y amamos a Scarlett; creo que en toda mujer hay algo de Scarlett O’Hara, por eso es que nos impacta tanto lo que vemos en pantallas. El papel de Scarlett O’Hara es considerado el personaje más deseado de la historia del cine, miles de actrices hicieron audiciones para ser escogidas para la película. Estoy seguro que nadie más que Vivien Leigh hubiera podido interpretarla del modo que lo hizo, se ganó un Oscar y se convirtió en una leyenda por cuenta propia. Scarlett O’Hara es el epítome de la mujer en el cine.

lunes, 20 de febrero de 2012

OSCAR 2012: MEJOR ACTOR SECUNDARIO

Antes de ver a los nominados de este año veamos cuales han sido las tendencias en esta categoría los últimos cinco años. En primer lugar tenemos a tres actores considerados estrellas que ganaron por papeles que bordeaban con ser el protagónico de la película. Nadie puede decir que Javier Bardem en No Country for Old Men (2007), Heath Ledger en The Dark Night (2008) y Christian Bale en The Fighter (2010) eran secundarios, sus papeles eran vitales en sus respectivas películas y compartían casi el mismo tiempo que el protagonista. Por otro lado tenemos un ganador que se robó el show en su cinta, Christoph Waltz en Inglorious Basterds (2008) da una de esas actuaciones carismáticas y vistosas que le quitan peso a las demás a pesar de ser secundaria. Finalmente, la Academia en esta categoría repite la tendencia de premiar actores veteranos que demuestran que aún pueden estar vigentes y que tienen uno de esos papeles que los vuelven a poner en la luz del escenario, ese fue el caso de Alan Arkin en Little Miss Sunshine (2006). Esta última tendencia podría hacer que dos veteranos actores nominados este año se lleven el oro. Veamos a los nominados de este año.

Kenneth Branagh en My Week with Marilyn

Premios ganados por este papel*: Ninguno, pero ha estado nominado al Globo de Oro, al SAG y al BAFTA.

Historia con la Academia: Es su quinta nominación, la primera en esta categoría. Estuvo nominado a Mejor Actor y Director por Henry V (1989), como director del corto Swan Song (1992) y a mejor guion adaptado por Hamlet (1996). Con esta nominación Kenneth Branagh hace historia al convertirse en la primera persona en haber estado nominado en estas cinco categorias.

Este actor, director, escritor y productor británico está nominado por interpretar al legendario Laurence Olivier (quien en su época fue también un favorito del Oscar), durante los trajines de la filmación de la cinta El Caballero y la Corista que protagonizó con Marilyn Monroe en los años cincuenta. La actuación de Branagh es impecable, interpreta de manera notable al detallista Olivier, que además fue el maestro de Branagh en la vida real. Su papel es vital en la película y le hace muy buen contrapeso a la buena actuación de Michelle Williams. En otro año esta actuación se hubiera llevado el Oscar a ciegas, pero el respaldo a Branagh parece no ser el suficiente para darle el oro esta oportunidad.

Jonah Hill en Moneyball

Premios ganados por este papel*: Ninguno, pero ha estado nominado al Globo de Oro, al SAG y al BAFTA.

Historia con la Academia: Es su primera nominación.

El joven Jonah Hill da el salto de las comedias hilarantes a las que nos tiene acostumbrados a una película seria con un tema interesante. Y vaya si lo hizo bien. La actuación de Hill es notable, encuentra el punto perfecto para hacer la contraparte al papel de Brad Pitt en la película. Hill se muestra relajado, acierta en los gestos, encaja perfectamente en el rol de geniecito que se le asigna. Sin embargo a pesar de su buena actuación, Hill es considerado aún un actor con una carrera joven y promisoria. La nominación es un justo premio a una buena interpretación y esperemos que le permita tener más papeles como este en el futuro.

Nick Nolte en Warrior

Premios ganados por este papel*: Ninguno, pero ha estado nominado al SAG.

Historia con la Academia: Es su tercera nominación, la primera en esta categoría. Estuvo nominado a Mejor Actor por The Prince of Tides (1991) y por Affliction (1998).

Nick Nolte es uno de esos actores irregulares y cuya vida personal muchas veces le impide trabajar constantemente. Nolte nos tiene acostumbrados a papeles de solitario, de hombre olvidado que busca una última oportunidad en la vida. Su papel en Warrior es exactamente ese, el de un padre que busca una oportunidad con su hijo boxeador. Las probabilidades que Nolte gane este año son remotas, es el que menos posibilidades tiene y algunos expertos consideran que le quitó el sitio a otras actuaciones que hubieran hecho que la competencia sea más interesante.

Christopher Plummer en Beginners

Premios ganados por este papel*: Globo de Oro, el SAG, el BAFTA, el BFCA, NBR y casi todos los premios de los críticos.

Historia con la Academia: Su segunda nominación, estuvo nominado a Mejor Actor Secundario por The Last Station (2009).

El veterano Christopher Plummer es el gran favorito a ganar el Oscar este año, su actuación en Beginners lo ha hecho merecedor de absolutamente todos los honores a los que ha estado nominado esta temporada de premios. Pero a favor de Plummer no solo está su soberbia actuación en Beginners, que además encuentra en el papel de Plummer el corazón y el sustento de toda la película; sino también que Plummer es un actor muy respetado en la industria, que demuestra que después de 50 años de carrera, aún se puede estar vigente. Sería un justo honor para este actor de 81 años, que protagonizó la ganadora del Oscar a Mejor Película de 1965, The Sound of Music. Si se le va apostar dinero seguro a algún nominado, entonces ese es el gran Christopher Plummer.

Max Von Sydow en Extremely Loud and Incredibly Close

Premios ganados por este papel*: Ninguno, tampoco recibió nominaciones.

Historia con la Academia: Su segunda nominación, estuvo nominado a Mejor Actor por Pelle, the Conqueror (1988).

La nominación de Max Von Sydow fue la gran sorpresa la mañana de las nominaciones, casi nadie se imaginó que esta actuación que había pasado desapercibida durante toda la temporada de premios sería considerada por la Academia. A sus 83 años, Max Von Sydow podría convertirse en el actor de más edad en ganar el Oscar en esta categoría. Este gran actor sueco que ha interpretado al mismo Jesucristo en el cine puede dar la gran sorpresa de la noche del Oscar. Su papel es el de un anciano mudo que inicia una amistad con un niño que acaba de perder a su padre. Y como siempre Von Sydow esta notable en su interpretación. Como Christopher Plummer, Max Von Sydow es también un actor reverenciado en la industria y a diferencia de Plummer, Von Sydow es considerado casi un ícono en la historia del cine, dada la importancia de su carrera. No solo fue El Exorcista en la película de 1973 sino que como se trata del actor de las películas más importantes del gran Ingmar Bergman. Además Von Sydow, ha trabajado para directores como Woody Allen y Martin Scorsese. Si bien es cierto Plummer parece la opción más segura, Max Von Sydow podría recibir ese respaldo de aquellos votantes que creen que este puede ser el premio a una de las carreras más brillantes del cine.

Quien va ganar? Christopher Plummer

Posible sorpresa? Max Von Sydow

Quien debería ganar? Christopher Plummer

Quien debió estar nominado? Albert Brooks en Drive, una de las mejores actuaciones del año que hubiera hecho que la lista de nominados sea más pareja.

* Debido al gran número de premios que se entregan, solo se consideraron algunos para este comentario, dentro del grupo de críticos solo se tuvieron en cuenta al NBR, NYFCC, LAFCA Y BFCA.

viernes, 3 de febrero de 2012

La Chica del Dragón Tatuado

La Chica del Dragón Tatuado o The Girl with the Dragon Tattoo (2011) es la más reciente película de David Fincher, aquel que el año pasado nos trajo la genial The Social Network (2010) y que antes estuvo a cargo de cintas notables como Se7en (1995), Fight Club (1999), Zodiac (2007) y la menos atractiva The Curious Case of Benjamin Button (2008). Fincher es uno de los mejores directores del cine norteamericano actual, sobretodo porque se preocupa que sus películas cuenten historias completas, con personajes que conocemos de a pocos pero con los cuales sentimos una conexión inevitable al final.

Fincher es también un detallista, que cuida que la película no deje cabos sueltos, que cada momento que aparece en la pantalla sea parte esencial de la historia que quiere contar. En esta oportunidad Fincher adapta al cine la primera parte de la trilogía Millenium del sueco Stieg Lanrsson. Pero la cinta no es una simple adaptación, puesto que el sello cinematográfico de Fincher es innegable.

La historia gira en torno a un periodista cuya reputación esta en juego y una investigadora que vive al margen de la sociedad. Ambos personajes son presentados de manera paralela, en los dos casos vemos a personas que están en la búsqueda de ellos mismos, teniendo en común la adrenalina de la investigación.

Mikael, el periodista interpretado por Daniel Craig, es contratado para revelar el misterio de la desaparición de una mujer hace 40 años. Mientras se adentra en las historias que rodean el misterioso hecho, saltan a la luz miles de detalles que guardan conexión y que nos van revelando de a pocos que estamos frente a una secuencia de asesinatos sórdidos y que tienen relación entre ellos.

Así como hizo en Zodiac (2007), Fincher concentra la tensión en conocer al asesino en serie que vamos descubriendo al mismo tiempo que nuestro protagonista.

Por su parte, el personaje de Lisbeth Salander interpretado por Rooney Mara, se nos presenta desde el primer momento como un fantasma de la sociedad, su presencia es oscura, su apariencia llena de piercings, tatuajes y un pelo muy oscuro llama la atención de modo negativo. Poco a poco nos vamos adentrando en su mundo, que en realidad es un sub mundo, sabemos que es una investigadora de primera pero sabemos que tiene serios problemas para socializar.

Vive bajo la custodia del Estado, por su pasado lleno de violencia, que además llegamos a conocer ya al final de la cinta. Salander es un enigma, como lo son las muchas personas que preferimos no ver en la sociedad, porque su apariencia no coincide con nuestros gustos.

Para poder seguir recibiendo su pensión, Salander se topa con un burócrata que abusa de ella. Las escenas son explicitas y bastante violentas, vemos a Rooney ser flagelada delante de la cámara y luego la vemos convertirse en algo así como el ángel exterminador de Buñuel.

Para cuando nuestros personajes se juntan, sentimos que los conocemos a ambos, hasta ese momento Fincher ha hecho un estudio de personalidades más que una historia de misterio. Vemos como Mikael y Lisbeth trabajan juntos, ambos sienten la misma emoción de descubrir la verdad y eso los mueve para que su relación sea sólida.

Pero esta no es una película cualquiera, Fincher revela al final el misterio, pero eso no es lo importante. Lo importante son nuestros personajes. Figuras sórdidas, llenas de temores, atormentados por pasados violentos, solitarios. Sobretodo el personaje de Lisbeth Salander, una mujer que ha padecido todas las flagelaciones posibles, cuya figura paterna es un hombre que no tiene mayor actividad cerebral, que siente miedo a los hombres, que se siente atraída por las mujeres, que ha perdido el respeto por las reglas de la sociedad. El personaje interpretado por Rooney Mara es un papel feminista, que recoge todas las perversiones de un mundo dominado por hombres que más parecen monstruos.

Pero la cinta también nos muestra que la violencia es un mal engendrado en la humanidad. Vemos como la violencia se transmite en el tiempo y hasta quizás en los genes, como los horrores de los nazis pueden vivir bajo la apariencia de una casa totalmente transparente en la actualidad. Como una familia puede ser el nido de los mayores trastornos y puede albergar los mayores horrores durante años.

Para todo esto, la cinta utiliza colores oscuros, una fotografía impecable con tonos grises y verdes que resaltan la putrefacción de las cosas que vamos descubriendo. La blanca nieve sueca pareciera una gran cortina que no dejar ver ese pasado tormentoso que se esconde debajo de esos suelos.

La dirección de Fincher es impecable, controlando bien los momentos de acción, no cayendo en el morbo en las escenas explicitas; como nuestros personajes, la película busca la verdad sin exageraciones. La película es perturbadora, como lo es al final, la verdad. La narración es un engranaje que no permite perderse un momento, más aun con la música que usa la cinta, llena de sonidos tecnológicos y no de instrumentos clásicos.

Como en The Social Network (2010), Fincher nos muestra que la tecnología y la modernidad no significan evolución, quizás incluso involución. Donde la intimidad es nostálgica, los lazos familiares se han quedado en cuadros o en recuerdos, donde la cotidianeidad vive en la oscuridad.

Daniel Craig está muy bien, como todos los secundarios. Pero la película le pertenece a Rooney Mara, que da no solo la mejor actuación femenina del año sino quizás una de las mejores de todos los tiempos. El personaje que nos muestra es complejo, perturbadoramente atractivo como lo fue Hanibal Lecter hace casi 20 años, pero sin dejar esa femineidad que la hace una mujer en todo el sentido de la palabra. La complejidad de sus emociones se ve retratada en su rostro pálido, con un maquillaje gótico y sin mayor movimiento; hace recordar el rostro de esa gran actriz sueca que se convirtió en súper estrella llamada Greta Garbo. Vemos cómo se va descubriendo a sí misma, para quizás terminar de nuevo enfrascada en su mundo interior lleno de figuras fantasmagóricas.

Los tatuajes representan eso, el impregnar en el cuerpo momentos, los cuales no siempre son agradables. En el caso de Lizbeth Salander, el dragón representa esa figura gigante de momentos violentos que no puede despejarse de su mente, como el tatuaje tampoco de su cuerpo.