lunes, 25 de noviembre de 2013

Los Juegos del Hambre: En Llamas



Se ha estrenado el segundo episodio de la última gran saga que veremos este año en el cine. The Hunger Games: Catching Fire (2013) cierra un año para las trilogías fílmicas que ha incluido buenos trabajos y otros varios para el olvido.

The Hunger Games: Catching Fire y su predecesora The Hunger Games (2012) están basadas en la novela de acción futurista The Hunger Games, escrita por Suzanne Collins. Al igual que los libros de Harry Potter o El Señor de los Anillos, estas obras literarias tienen miles de seguidores y todos los elementos para poder ser explotados por el séptimo arte.

The Hunger Games fue una cinta que entusiasmó a quienes conocían los libros y a quienes no. Era una película de acción que se concentraba en el drama personal de la adolescente Katniss Everdeen. En esa primera entrega, la figura de Katniss, interpretada brillantemente por la ganadora del Oscar Jennifer Lawrence, se convertía en una heroína poco habitual.  Alejada de una belleza convencional sino más bien con un estilo propio definido por su deseo de permanecer en el anonimato en rivalidad con su voluntad de salvar a su familia.

Esa personalidad que descubrimos en esa primera película es terminada de ser delineada en The Hunger Games: Catching Fire. Katniss no busca la atención sino que la encuentra una necesidad incómoda, es inconsciente de la dimensión de su influencia en un plan mayor. El gran aporte de este segundo capítulo de Los Juegos del Hambre es justamente esa atmosfera envolvedora que genera el caos político, el complot de quienes ven en Katniss el rostro de la revolución.

La matanza propia de Los Juegos del Hambre se convierte no en un fin en sí mismo sino tan solo en un elemento de un plan de liberación. Las alianzas que se forman entre los tributos y los brillantes efectos visuales hacen de esta cacería no solo impresionante a nivel visual sino conmovedora en un plano humano.

El tour de los ganadores de Los Juegos del Hambre abrirá los ojos de Katniss hacia una realidad que encenderá en ella el fuego de la revolución

Pero The Hunger Games: Catching Fire está lejos de ser un film aburrido; es una cinta de acción que abarca todos los elementos del mejor cine de entretenimiento, romance, aventura, personajes interesantes y una gran dosis de adrenalina. En ningún momento cae en facilismos, por el contrario es por momentos arriesgada en su propuesta. Su mayor acierto es que se mantiene muy fiel al estilo de los libros que dan origen a la saga fílmica.

El final de la cinta es probablemente uno de los más atractivos y emocionantes de los últimos tiempos, donde la imaginación del espectador puede empezar a crear los escenarios del siguiente episodio de la trilogía. The Hunger Games: Catching Fire es una película muy lograda, que juega con las emociones de la audiencia y acierta en mantener un ritmo inquietante en sus casi dos horas y media de duración.

Un ejemplo de buen cine de fantasía y acción. En este blog, estaremos atentos a la tercera parte de esta saga que se ha convertido en una de las mejores y más interesantes en el cine. Recomendable.


4 de 5

viernes, 15 de noviembre de 2013

Gravedad




Se ha estrenado en nuestros cines una de los títulos más esperados del año, Gravity (2013) dirigida por el mejicano Alfonso Cuarón. Desde su presentación en distintos festivales, la película llamaba la atención por su alto contenido visual y su ambiciosa puesta en escena.

En Gravity, seguimos los eventos de una tragedia que se desencadena cuando una lluvia de satélites impacta una misión de astronautas en el vacío del espacio. Desde un primer instante, las imágenes nos transportan hacia una realidad donde no existe gravedad y donde la existencia humana se ve reducida a ser un simple punto blanco en un mar negro.

Los primeros minutos, Cuarón los aprovecha para generar cierta comodidad por parte de sus personajes, mostrándolos seguros de su trabajo pero con la sombra de un mal presentimiento que los persigue. Al momento que se desencadena el caos, las emociones de la audiencia ya se han visto manipuladas por las imágenes de la Tierra alrededor de toda la pantalla y por esa sensación de descontrol evocada por la falta de gravedad.

Lo que viene a continuación es una de las historias de supervivencia más difíciles que se hayan visto en el cine, la cual mezcla no solo el impacto visual que generan las imágenes y los maravillosos efectos especiales logrados sino el trabajo impecable de los actores, cuyo pánico se puede sentir a flor de piel. El desenlace de la historia es un reconocimiento a la lucha humana y a la voluntad necesaria para vivir.

Pero esta entrada no quiere detallar la historia de Gravity, la cual debe ser vista para ser apreciada en toda su dimensión. Nuestra misión es rescatar el impecable trabajo que logra Alfonso Cuarón en esta película. Cuarón, recoge los legados de lo mejor del cine de ciencia ficción que se haya puesto en celuloide para generar una atmosfera envolvente entre la pantalla de cine y la audiencia. Qué duda cabe, que Gravity está altamente influenciada por esa obra maestra llamada 2001: A Space Oddisey (1969). Pero Cuarón no copia la obra maestra de Stanley Kubrick, sino que a partir de la misma crea nuevas emociones, haciendo un uso total de todos los recursos que provee el lenguaje cinematográfico.

Así como 2001: A Space Oddisey, Gravity es un film que busca llamar la conciencia sobre la naturaleza y el sentido de la vida humana a partir de su confrontación con la inmensidad del espacio. Es por eso que en un momento la figura de Sandra Bullock adquiere posición fetal en una capsula espacial que puede ser considerada un nuevo útero. Para la doctora Ryan Stone, que interpreta Bullock, esta aventura representa una nueva vida.

Los aspectos técnicos de Gravity contribuyen a generar una narración perfecta, el detalle en el trato de la imagen y la fotografía, el vértigo causado por los decorados pequeños y asfixiantes y una música que repite la formula clásica de preparar a la audiencia en los momentos de tensión; todos son elementos puestos al servicio de la historia.

La mejor actuación de la carrera de Sandra Bullock

Pero Gravity no es solo sus efectos especiales, porque la verdadera empatía la causan las actuaciones de sus dos protagonistas, George Clooney y Sandra Bullock. Un gran acierto es presentar imágenes tanto alrededor de los personajes como por momentos sustituir los ojos de Ryan Stone por la cámara, de manera tal que podemos ver lo que ella está viendo.

En este blog no somos muy fanáticos del trabajo de Sandra Bullock como actriz, de hecho nunca la hemos considerado más que una comediante regular. Su Oscar por The Blind Side (2009) fue un tributo a su carrera más que un premio a una actuación que consideramos mediocre. Pero en Gravity, Sandra Bullock crea una actuación para la eternidad. Su trabajo destaca entre lo mejor que se pueda ver este año, se permite ser moldeada por el director de manera casi plástica, su control de emociones es notable, se aleja de todas sus interpretaciones previas para presentar una mujer herida pero que quiere vivir. Gravity no podría funcionar sin el gran papel de Sandra Bullock, que ha creado uno de los personajes femeninos más importantes de la historia del cine, en una época donde no existe mucho espacio para mujeres de su edad. Su nominación al Oscar es un hecho y ciertamente será una de las principales candidatas para llevarse el premio.

En los últimos años hemos visto un par de películas cuyo contenido visual y contenido narrativo desafían nuestros sentimientos más primigenios. Tree of Life (2011) y Life of Pi (2012) hicieron justamente eso, son viajes espirituales a través del séptimo arte. Gravity se une a estas películas que se convierten en piezas de arte porque tocan alguna fibra de la humanidad. Recomendamos que para vivir la experiencia total, vean la película en 3D y en la mejor calidad posible.

El viaje al espacio y la lluvia de emociones que provoca Gravity la convierten en una de las mejores películas del año, la primera gran competidora a ganar el Oscar a Mejor Película y en una cinta imprescindible. Totalmente recomendable.


5 de 5

Poster de Gravity con estilo Vintage, influenciado por 
las películas de ciencia ficción de los años 50

jueves, 14 de noviembre de 2013

Jobs




Uno de los géneros favoritos de este blog es el biopic. Es decir esas películas que se concentran en una etapa o en toda la vida de un personaje importante en la historia. Es por eso que las expectativas sobre Jobs (2013) eran altas. La figura de Steve Jobs es una de las más impactantes en la cultura de las últimas tres décadas, su revolución tecnológica ha cambiado el mundo en muchos aspectos y lo colocan como un hombre fundamental de la modernidad.

Su temprana muerte hizo que la atención sobre su persona incrementara aún más. En Jobs, vemos el ascenso de un excéntrico estudiante hacia un exitoso visionario, el film busca mostrar además los fantasmas y rasgos menos humanos que tenía el genio de la Apple.

Sin embargo, Jobs es una cinta fallida, que no logra cumplir con la ambición de su planteamiento. A lo largo de sus casi dos horas de duración, nunca existe un estudio de la personalidad de Steve Jobs sino simplemente pincelazos sobre aspectos superficiales. El engranaje entre historia y personaje nunca logra concretarse.

Por momentos, la edición de la película es confusa y tan rápida que hace pensar que estamos viendo un comercial o un corto publicitario. Y es que, a pesar de entrar en algunos detalles, la historia nunca logra envolver del todo a la audiencia. Esto ocurre porque el guion es bastante lineal y en algunos momentos demasiado sencillo. La dirección se ve limitada entonces a un film con una narración casi televisiva.

Otro elemento que no contribuye en Jobs es ciertamente la mediocre actuación de Ashton Kutcher. El actor de la comedia Two and a Half Men, busca ser tomado en serio asumiendo los jeans y las zapatillas de Steve Jobs; para eso asume gestos y algunas manías que más parecen la exageración de las suyas propias. Kutcher no puede despojarse de su propia imagen para presentar a Jobs y nunca vemos un personaje consolidado en la pantalla.

Jobs tiene algunos momentos que son buenos, sobre todo aquellos que buscan mostrar el trabajo del equipo inicial de la Apple, en ellos se rescata la identidad de estos hombres que buscaban romper moldes desde un simple garaje. El ascenso de estos nerds hasta la consolidación de un mini imperio, están filmadas de manera dinámica y con una dirección de arte que resaltan la ambición de estos inadaptados rebeldes. Desgraciadamente, esa emoción nostálgica se pierde en lo que sigue de la película y vemos un intento de presentar a un hombre atrapado por su propia creación, como el Howard Hughes de The Aviator (2004) pero sin el genio de Martin Scorsese.

A pesar de todo, Jobs es una película que se deja ver sin aportar nada más. Quizás Steve Jobs hubiera querido que su vida sea presentada de mejor manera y con el esfuerzo que él supo transmitirle a todo lo que hacía.


2.5 de 5

viernes, 8 de noviembre de 2013

Thor: Un Mundo Oscuro





Parece que el 2013 ha sido el año de las franquicias en el cine. La gran mayoría de blockbusters han sido segundas o terceras entregas de sagas basadas en algún súper héroe o en alguna película previa. Hace unos días, cuando se anunciaron los nominados a la película favorita de los People’s Choice en Estados Unidos, ocurrió un hecho inédito, por primera vez las cinco finalistas eran películas pertenecientes a alguna trilogía o saga.

Uno de los héroes más esperados este año era Thor, que después de una interesante primera película hace un par de años, despertaba el interés de sus seguidores y cinéfilos en el mundo. Thor (2011) era una película que destacaba dentro del grupo de películas de la Marvel. Su director, el también actor Kenneth Brannagh, le había sabido aportar ese aire shakesperiano a la historia de la figura de acción.

Thor: The Dark World (2013) es una película que se aleja del estilo de su predecesora, su director ya no es Brannagh y el resultado es poco alentador. En esta segunda parte, el ritmo narrativo del film trata de volver a su raíz del comic pero además a los estereotipos repetitivos de las cintas de acción de Hollywood.

En Thor, los personajes de la historieta eran presentados de un modo casi novelesco, otorgándole más peso a la historia misma que a los efectos que la sostenían. Esos retratos se pierden en Thor: The Dark World, donde los actores se ven poco menos que entusiastas en sus respectivos personajes.

Los pocos momentos buenos son justamente aquellos donde la acción se concentra en las personalidades de las actuaciones, los cuales son escasos. Por lo demás, Thor: The Dark World tiene la dosis suficiente de escenas de acción con grandes efectos especiales, unas cuantas escenas de luchas entre héroes y villanos y uno que otro momento que pudieron ser eliminados en la sala de edición.

La trama de Thor: The Dark World es por momentos atractiva y logra sorprender con un par de giros inesperados, pero también hay ciertos elementos cuya fantasía bordea con el ridículo. En esta oportunidad, se trata de introducir nuevos personajes a la historia pero ninguno adquiere relevancia dentro de la narración.

Thor: The Dark World es una de esas películas que uno ve una vez para no perderse uno de los capítulos de la saga, pero que no vuelve a ver de nuevo por interés propio. Le sigue los pasos a Iron Man 3 (2013), en términos arruinar la calidad de sus predecesoras. Una decepción.


2 de 5

Parece que en Hollywood se han quedado con tan pocas ideas que hasta los posters de sus héroes siguen el mismo estilo.

jueves, 31 de octubre de 2013

Antes de la Medianoche



Desde hace unos días tenemos en nuestras salas de cine, Before Midnight (2013) el último capítulo de la historia de amor que empezara con Before Sunrise (1995) y que continuara Before Sunset (2004). Las tres entregas de esta saga romántica han sido dirigidas por Richard Linklater y protagonizadas por Ethan Hawke y Julie Delpy. El trío también ha escrito el guion de la trilogía.

Hawke es Jesse, el estadounidense que conquista a Celine en un viaje a Europa marcado por el desamor. Celine, interpretada por Delpy, es una abogada ambientalista, una abanderada de la independencia femenina que no puede resistirse a los encantos del complicado y tierno Jesse.

Before Midnight repite la fórmula de su predecesora y nos va contando de a pocos cuales fueron los hechos que ocurrieron desde la última vez que vimos a la pareja en la pantalla. El tiempo transcurrido entre film y film es el mismo que pasa en la ficción de esta historia de amor.

Tanto Before Sunrise como Before Sunset tuvieron finales abiertos, donde no sabemos que es lo que ocurre con nuestros protagonistas. Before Midnight parte de ir respondiendo las preguntas que tenemos quienes vimos el final de la última entrega de la saga en el 2004. Después de una escena entre Jesse y su hijo, ya convertido en casi un adolescente, sabemos que el escritor sigue con Celine. Ambos se han convertido en padres de unas gemelas y se encuentran frente a las dificultades cotidianas de toda relación que ha durado tanto tiempo.

En Before Midnight vemos como Linklater nos sumerge en la intimidad de esta pareja que ha compartido varios momentos juntos, los jovencitos turistas de Before Sunrise se han convertido en dos cuarentones presos de las decisiones del mundo maduro. La cinta es una historia de amor pero está lejos de los moldes hollywoodenses que pretenden mostrar una relación sencilla o llena de felicidad. El retrato del amor que vemos es realista, por momentos desolador, confrontante, sin embargo no deja de ser tierno como Jesse trata de llamar la atención de su Celine, o como ella a pesar de todo no puede resistirse a entregarse a su Jesse.

Mientras la historia va avanzando, nos vamos enterando que nuestros amantes nunca se casaron, que la sombras de la desconfianza los han perseguido mucho tiempo, que ella no conoce a la familia de él, que ambos no han podido terminar de renunciar a sus propias personalidades; que el amor es un concepto que se va construyendo en cada paso y no una realidad de cuento de hadas.

El director Richard Linklater nos desnuda lo que pasa entre las cuatro paredes del cuarto de Jesse y Celine. La cinta solo transcurre en cuatro escenas largas y llenas de diálogos extensos, profundos, que van al pasado, que plantean dudas y que en algunos momentos ocasionan estallidos emocionales. En la primera escena larga nuestra pareja maneja del aeropuerto a la casa donde están pasando las vacaciones, la conversación es tensa, el plantea la posibilidad de volver a usa y ella se atormenta por la inevitabilidad del fin de la relación.

En una segunda escena, ambos comparten con otras parejas la mesa. Es un diálogo de aprendizaje, donde distintas edades y generaciones comparten sus propias visiones del enamoramiento. Se habla de sexo pero también se habla de muerte. En la tercera escena, Jesse y Celine van caminando por este pueblo griego que parece haberse estancado en el tiempo. Ambos coinciden que su relación es una burbuja donde no hay crisis, no hay turistas, solo ellos dos. La cámara siempre está frente a ellos, como demostrando que el camino recorrido es un elemento poderoso para mantenerlos juntos, en pocos momentos la cámara se pone detrás de los caminantes quizás insinuando que no hay mucho camino adelante.

Finalmente, está la escena del clímax en el cuarto del hotel, una habitación que refleja la inevitable presencia de lo cotidiano en esta relación. Ya no pueden escapar a sus problemas, los persigue hasta en su deseo de volver a la juventud. Celine se ha convertido en una mujer con unos kilos de más, con un rostro que refleja los años de trabajo y sacrificios, cuya belleza radica en una plenitud de su personalidad y ya no en la frescura de la aventura. Jesse también ha envejecido, su intento de vestirse juvenilmente no esconde su mirada de preocupación, la barba que antes pintaba tonos rojos ahora pinta canas grises, tiene miedo de ser un padre ausente y sabe que su legado no serán sus libros sino su familia.

Before Midnight es una película maravillosa, la imagen resalta prudentemente la preciosa villa griega donde están los personajes, pero no deja de centrar su atención en ellos. Todos los elementos tienen un significado dentro de la vida de Jesse y Celine, el guion está perfectamente construido, de manera tal que la cinta puede ser vista varias veces y tener impactos distintos en la audiencia, incluso para aquellos que no han visto las dos precuelas del film. Este guion merece una nominación al Oscar definitivamente.

Las actuaciones de Ethan Hawke y Julie Delpy son acuciosas en ser naturales. No existen exageraciones sino más bien dos personajes introspectivos. Sobre todo la actuación de Julie Delpy es impresionante, sin temores, cruda y acompañada de un encanto que se convierte en el centro de la historia.

En una cartelera llena de películas con fantasmas, zombies, muertos y demás espectros; Before Midnight se convierte en la mejor opción para ver una película interesante. De lo mejor que he visto este año. Totalmente recomendable.


5 de 5.

jueves, 24 de octubre de 2013

Rush, Pasión y Gloria



Tenemos en nuestra cartelera una de las películas más anticipadas del año, se trata de Rush (2013), la historia de los pilotos de Fórmula 1, James Hunt y Niki Lauda. Rush, está dirigida por Ron Howard, uno de los directores más populares en Hollywood.

La popularidad de Ron Howard reside en el hecho que se trata de una figura que prácticamente ha vivido toda su vida en el mundo del entretenimiento. Primero como actor infantil en la televisión y el cine, luego como actor juvenil de ambas pantallas y finalmente como director de cine. Los mejores trabajos de Howard muestran su interés por hechos históricos o personas de la vida real. En Apollo 13 (1995), Howard relata el trágico retorno de una misión espacial en 1970, en A Beautiful Mind (2001) el director hace un biopic sobre el ganador del Premio Nobel John Nash, mientras que en Frost/Nixon (2008) nos muestra los preparativos de las famosas entrevistas al ex presidente norteamericano.

Apollo 13 y A Beautiful Mind son películas con un estilo similar, en las cuales el director se compromete con lo heroico o importante de sus personajes, construyendo películas bien elaboradas, atractivas a todos los gustos, de aquellas que están hechas para ganar premios. El estilo de Howard en Rush, es más parecido al que el director le dio a Frost/Nixon, es decir el retrato de la confrontación entre dos personalidades importantes, opuestas pero complementarias.

Al parecer a Howard le interesa mostrar los contrastes que muestran dos tipos de personas exitosas. Niki Lauda es como Richard Nixon, un hombre brillante, con una inteligencia aguda para su oficio, que vive bajo la rigurosidad de un monje y que entiende el éxito como el premio al rechazo sufrido en la juventud. Son la cara del triunfo que esconde un pasado marcado por el rencor.

Por su parte, James Hunt es como David Frost, es más celebridad que profesional, siente pasión por lo que hace pero vive de la buena voluntad del destino, tiene la noción que el trabajo sirve para vivir la vida y no al revés.

Tanto Lauda como Hunt, son buenos en lo que hacen, dominan las maquinas que manejan y entienden el sentido de la pista. Sus personalidades son opuestas y eso hace que se respeten, obviamente antes tienen que demostrar que no hay más que rivalidad entre ellos.

Rush es una película bien hecha, que muestra de manera perfecta el mundo donde ocurren sus hechos, toda la parte artística del film aporta a darle realismo a la historia. La fotografía es cuidadosa en mostrarse elegante, fiel a las imágenes de la época, no existe exageración sino un rigor casi documental.

La acción de las carreras es filmada de tal modo que solo vemos lo relevante de las mismas, funcionan como el complemento de una historia mayor de trasfondo. Uno podría esperar una cinta de acción pero en verdad Howard quiere hacer un drama de época moderno. Es en ese punto donde la película tiene uno de sus puntos débiles, en la presentación de sus personajes. Es evidente que el director quiso presentar un estudio de personalidades, cosa que consigue con Niki Lauda interpretado muy bien por Daniel Bruhl. Pero su rol principal, el de James Hunt nunca logra dibujarse del todo, no solo porque la actuación de Chris Hemsworth es mediocre sino porque en general el guion nunca va más allá de las fiestas y los excesos.

El otro gran desacierto del film se ve hacia el final del mismo, donde Howard una vez más busca la redención de sus personajes. Pero es una redención que más parece justificación. La objetividad lograda a lo largo del film se pierde en el deseo de mostrar el buen corazón de ambos hombres.

A pesar de eso, Rush es una película interesante, que lograr mantener la atención durante toda su narración, por momentos puede resultar cruda y por otros cae en el simplismo. Para los aficionados al automovilismo es una película de vista obligatoria y para aquellos que quieren ver cine de calidad y entretenido, también.


Calificación: 3.5 de 5

martes, 15 de octubre de 2013

Aprendices Fuera de Línea y La Gran Fiesta


The Internship


Sigue en nuestra cartelera la más reciente comedia del dúo Vince Vaughn y Owen Wilson. Se trata de The Internship (2013), cinta que busca repetir el éxito de The Wedding Crashers (2005) en la cual los dos actores interpretan a dos solterones que se colan en matrimonios para conquistar mujeres.

El tema principal en The Wedding Crashers y en The Internship es el mismo. Dos hombres adultos que se han quedado anclados en el tiempo y que buscan una oportunidad para poder alcanzar la madurez de su edad. Como los rompebodas, los actores son dos amigos que crean historias y personajes para poder ocultar su verdadera realidad. Viven en una negación decorada con recepciones matrimoniales.

En The Internship, Vaughn y Wilson son dos vendedores a quienes la tecnología ha desplazado del mercado. La trama del film busca reivindicar sus identidades dentro de un mundo de geeks y jóvenes despersonalizados que aspiran trabajar en google.

Para los más intelectuales, podríamos decir que este tipo de comedias son las cintas de una generación X adulta, que trata de acomodarse en estos tiempos. The Internship es una comedia ligera, sin mayores ambiciones y con un tono conciliador casi familiar. Nuestros actores que ya muestran canas y arrugas se vuelven en los mentores de jóvenes menores de 25 años cuya mayor relación es con su Smartphone.

Las similitudes entre The Wedding Crashers y The Internship son evidentes en toda su narración, como si se repitiera la trama pero desde otro punto de vista. No deja de ser, sin embargo, una cinta entretenida que aporta un humor bastante blanco para estos tiempos.

21 & Over


Mientras comediantes como Vaughn y Wilson se van convirtiendo en los Bob Hope de nuestros tiempos. Una nueva generación de comediantes empieza a mostrar la cabeza. En los últimos años varias han sido las cintas que quieren mostrar el desenfreno de las fiestas actuales, la trilogía de The Hangover (2009-2013), Proyect X (2012) y la notable Superbad (2007), son algunos de los mejores ejemplos de estas películas fiesteras.

21 & Over (2013) sigue esta tradición de films que transcurren en una noche donde las copas y los excesos van y vienen. La premisa no es muy distinta de las demás, tres amigos se reúnen para tener una última celebración antes que sus vidas tomen otro rumbo. En este caso, uno de nuestros personajes se encuentra en la noche previa a su examen de ingreso a la facultad de medicina. Sus compinches son dos personas contradictorias, por un lado está el joven maduro, el niño bien con un futuro promisorio que ha dejado las fiestas atrás para dedicarse a la vida de adulto y por otro lado el inmaduro que ha dejado la universidad y sigue teniendo como prioridad los festivales de verano.

Los estereotipos parecen repetirse en todas estas películas donde los personajes parecen todos jalar hacia un extremo. Lo que vemos durante la proyección en el cine es una serie de momentos en los cuales los amigos salen de un problema para meterse en otro.

Entran a todos los bares posibles, toman todo lo que pueden, encuentran el “amor verdadero”, buscan aprovecharse de toda circunstancia y finalmente caen en la urgencia de rescatar a uno de ellos. No se trata del novio que está a punto de casarse como en The Hangover, sino del joven que debe enfrentar a su padre para definir su futuro.

El final de 21 & Over, como de sus películas pares, tiene un aire redentor que trata de justificar las aventuras de nuestros protagonistas. Es como si se quisiera decir que la libertad resulta siendo más adoctrinadora que la rigidez, a pesar que la lección venga acompañada de diablos azules y resacas.


21 & Over es una cinta regular, que repite elementos de otros títulos ya mencionados pero que también aporta un elemento de inocencia y otro tanto de provocación. Es una grata sorpresa porque no se trata de la típica película de juerga sino que busca crear una identidad para sus personajes y en sus situaciones. Su narración busca reflejar la rapidez y la emoción de esta nueva generación y de la modernidad. Hay que verla si es que quieren reírse en el cine.