miércoles, 22 de octubre de 2014

Desaparecida




Se encuentra en cartelera Gone Girl (2014), la más reciente película del director David Fincher. La película ya empieza a sonar como una fuerte competidora en la próxima temporada de premios. A continuación algunas razones por las cuales no hay que dejar de ver el film.

1.    David Fincher se ha posicionado como uno de los mejores directores de estos tiempos. Sus películas mezclan una narración dinámica, moderna, atrevida sin dejar de incluir estilos clásicos de maestros como Alfred Hitchcock o Billy Wilder. En Gone Girl se ponen de manifiesto justamente la influencia de estos dos directores de manera más notoria. La cinta es emocionante, construye situaciones complejas, diseña personajes desde los principales hasta los secundarios, apuesta por el cuidado de los detalles, no deja cabos sueltos y mantiene un ritmo interesante a pesar de lo largo de la duración del film.
 
2.    Gone Girl es una película que pone muchos temas en debate. El manejo de la información por parte de los medios de comunicación, las complejidades de una relación matrimonial, los problemas que presenta la cultura del éxito, los estereotipos de la sociedad y los problemas mentales que aquejan a muchos en apariencia sanos son tratados de modo impecable e implacable por la película. Sin embargo, la critica de Fincher no se muestra pretensiosa sino mas bien subliminal y aguda, mezclándose con el entretenimiento de la historia.


3.    La elección de reparto es impecable. Sobre todo el caso de Ben Affleck que es el actor perfecto para esta película. Su personaje es el de un esposo que se ve acusado por la desaparición de su mujer bajo la premisa de sus errores de actitud e infidelidades. El Nick Dunne que crea Affleck es un hombre agobiado por las circunstancias, mediocre en su madurez, incapaz de controlar el peso mediatico que lo rodea. En cierta manera, Nick Dunne es el Ben Affleck de hace unos años cuando sus escándalos personales pesaban más que su carrera y su matrimonio era el platillo de la prensa más amarilla. Affleck logra una actuación creíble, acertada en todo momento, con elementos personales que el actor sabe usar en los instantesprecisos sin caricaturizar y en favor de la historia. Fincher no solo ha logrado colocar a Ben Affleck como un actor interesante sino que ha obtenido la mejor actuación en la carrera de la estrella hollywoodense.
Pike, Affleck y Fincher


4.    La otra gran actuación de la cinta es la de Rosamund Pike. Esta bella actriz inglesa por fin ha encontrado un papel que le permite mostrar toda su versatilidad y vaya si lo consigue. Amy Dunne, la mujer que desaparece y que es el verdadero centro de la historia, se convertirá en uno de los personajes femeninos más aterradores de la historia del cine. Pike ha conseguido con esta actuación lo que Kathy Bates logró con Misery (1990) y le ha dado a la locura y la psicopatía un nuevo rostro. La actriz explota su imagen de perfección y a diferencia del personaje de Affleck, su papel evoluciona de una presencia fantasmagórica a una monstruosa. Rosamund Pike se merece ser nominada al Oscar a Mejor Actriz el próximo año.


5.    Otro gran acierto de la cinta es el uso de los actores secundarios. Todos los papeles que en la mayoría de películas son de relleno son explotados por el guion de la película. Y la dirección de Fincher logra articularlos de tal forma que todos se convierten en tuercas de una misma rueda.

La cinta es por momentos grotesca.
6.    Los aspectos técnicos del film también están logrados. El director recurre a sus colaboradores usuales y tal como en sus recientes The Social Network (2010) y The Girl with the Dragon Tattoo (2011) consigue una fotografía oscura y lúdica, apropiada para el contexto grotesco de la trama. La música del film es absorbente y con tonos fuertes esporádicos, con una sobriedad apropiada.

7.    La escena favorita: hacia al final de la cinta, Amy y Nick tienen que enfrentarse a una rueda de prensa en la sala de su casa. La pareja baja las escaleras de su casa mientras la cámara los graba desde abajo y con una visión de la gente que los mira atónitos. Pareciera que el tiempo se detiene en esos segundos. La escena es una clara referencia a ese momento en el cual Gloria Swanson sale de su habitación para comparecer ante la prensa y la policía en ese clásico de Billy Wilder llamado Sunset Boulevard (1950). Amy Dunne y Norma Desmond son dos figuras de cera, que han construido una imagen alrededor de sus delirios y que han conseguido manipular la realidad a su locura, son dos muertas en vida cuya putrefacción está cubierta en maquillaje y por las luces del espectáculo.

8.    Nuestro ranking: 4.5 de 5



viernes, 10 de octubre de 2014

Boyhood, Retrato de una Vida





Boyhood (2014) es la más reciente película de Richard Linklater, filmada a lo largo de 12 años. La cinta relata la vida de una familia norteamericana concentrando la atención en la mirada de Mason, el único hijo varón de una pareja separada.

Linklater es conocido por querer usar el cine como testigo del paso del tiempo. Su trilogía al amor formada por Before Sunset (1995), Before Sunrise (2004) y Before Midnight (2013) mostraba cómo la relación formada por los personajes de Ethan Hawke y Julie Delpy iba cambiando en el tiempo, con cada uno de los capítulos reflejando los años transcurridos en la vida real.

Boyhood fue realizada de modo interesante, cada cierto tiempo el director juntaba a su equipo de producción y grababan un pedazo más de la cinta. El resultado permite que a través del film veamos a los mismos actores ir cambiando de verdad, adecuándose a los periodos de la narración. El cinema verité en su más pura expresión.

En 3 horas vemos como Mason crece 12 años.

Linklater logra una película ligera de narración pero poderosa en su contenido, es un drama familiar pero también el testimonio de una generación. El hecho de poder haber filmado las secuencias a través de los años le otorga un realismo a la cinta que es sorprendente. El director logra consolidar un sentimiento de colaboración entre su equipo y actores que es evidente, de tal modo que vemos un film donde el guion pareciera estar realizándose mientras las cámaras ruedan.

El trabajo actoral es igual de sensible. Linklater recurre a Ethan Hawke, su actor fetiche y logra una interpretación notable de Patricia Arquette, quien asume en carne viva el papel de una madre que pasa por tres matrimonios y suma esfuerzos para sacar a sus hijos adelante. Arquette logra acertar en cada nota de ternura, sensualidad, madurez y emocionalidad necesaria para el papel; es la mejor actuación en la carrera de la actriz y una nominación al Oscar como Actriz Secundaria es más que justa.

En Boyhood, Richard Linklater ha conseguido una película innovadora, tierna, testimonial,  correctamente hecha y con la humanidad que tiene el buen cine. Boyhood es la mejor película de lo que va del año y la primera gran competidora para el Oscar 2015, desde ya puedo asegurar una nominación en la categoría de Mejor Película. Totalmente recomendable.

4.5 de 5





  

lunes, 15 de septiembre de 2014

Lo que el Viento se Llevó




Hace 75 años se estrenó Gone with the Wind (1939), considerada la película más exitosa de todos los tiempos. Sobre este clásico del cine se han escrito libros, realizado documentales e incluso se han filmado cintas relatando los eventos que rodearon su producción. Como ocurre con los grandes clásicos, muchas escenas de la cinta así como algunos de los diálogos se han convertido en parte de la cultura popular. He aquí algunos datos sobre la producción de Gone with the Wind.

-          La cinta está basada en la novela del mismo nombre de la escritora Margaret Mitchell. Lo que el Viento se Llevó fue el libro más vendido en los Estados Unidos por dos años seguidos (1936 y 1937). Hasta la actualidad, Lo que el Viento se Llevó tiene el puesto 34 entre los libros más vendidos de todos los tiempos.
 
Scarlett coquetea desde la primera escena.
-          El libro Lo que el Viento se Llevó era extremadamente popular por lo que era obvio que tenía que ser llevado a la pantalla gigante, a pesar que su autora no quería esto en un inicio. El productor David O. Selznick pago 50.000 dólares por los derechos de la novela, el monto más caro hasta el momento.

-          El libro es incluso más largo que la película, si la cinta se filmaría en estos días lo más probable es que Gone with the Wind sería una saga tipo Harry Potter o Crepúsculo. Se calcula que si el film tuviera todo el diálogo del libro, este duraría más de 100 horas!!! Sin contar las escenas sin diálogo!!

-          En una entrevista posterior, Margaret Mitchell confesó que mientras escribía el personaje de Rhett Butler se imaginaba a alguien como Clark Gable. Ella nunca le comentó este hecho al productor David O. Selznick por lo que fue una increíble coincidencia cuando se enteró que Gable había sido elegido para interpretar al caballero de Charleston.

Los actores Vivien Leigh, Clark Gable y Olivia de Havilland, junto al productor
David O. Selznick rodean a Margaret Mitchell, la autora de Lo que el Viento se Lllevó


-          En el libro, Mitchell describe a Scarlett O’Hara como una mujer con ojos verdes pálidos. Los ojos de Vivien Leigh, que interpreta a O’Hara en el film eran azules por lo que fue necesario usar efectos en la iluminación para que parezcan verdes en la pantalla.
 
Grabación de una escena entre Gable
y Leigh
-          Muchos de los detalles de la novela fueron eliminados para la película, algunos más relevantes que otros. Por ejemplo, en el libro Scarlett tiene un primer hijo con Charles Hamilton llamado Wade Hampton Hamilton, el niño aparecía en el primer borrador del guion pero fue eliminado en la versión definitiva.

-          Cuando Margaret Mitchell conoció a Vivien Leigh quedó encantada sobre todo por el hecho que Leigh se parecía mucho a ella cuando era joven.

-          El papel de Scarlett O’Hara es probablemente el personaje fílmico más deseado de toda la historia. Todas las actrices de Estados Unidos y varias extranjeras querían interpretar a la engreída dama sureña. 1400 candidatas fueron entrevistadas para el rol y 90 tuvieron pruebas de cámara. Entre los nombres que se barajaron para hacer de Scarlett están Bette Davis, Katharine Hepburn, la mismísima Greta Garbo y una relativamente desconocida Paulette Godard era casi fija.

-          Selznick aprovechó la expectativa por el papel de Scarlett para usarlo como publicidad. Pagó a un periódico para que hiciera un concurso y preguntara a los lectores quién debía interpretar a la heroína del film. La actriz Vivien Leigh que terminó interpretando el personaje recibió un solo voto de los miles emitidos.

-          El productor Selznick quería que Gary Cooper hiciera de Rhett Butler, pero el actor no aceptó el papel aduciendo que Gone with the Wind sería el fracaso más grande de la historia de Hollywood. Debió arrepentirse toda su vida.


-          Incluso para estos tiempos, la película es bastante larga. Sin embargo, la duración original del film era cerca de 7 horas. Luego de la edición respectiva el film fue reducido a los 226 minutos que dura.

-          Cuando empezó el rodaje de la cinta, aún no habían elegido a la actriz que haría de Scarlett O’Hara y se utilizaron dobles para grabar los planos lejanos.

-          La primera escena en ser filmada fue el incendio de Georgia. David O. Selznick compró varios sets de películas pasadas para quemarlos. El incendio que se ve en pantalla es la destrucción de los escenarios creados para las películas King Kong (1932) y King of Kings (1927).

-          A pesar de ser la película sobre la época dorada del Viejo Sur de Estados Unidos por excelencia, el rodaje no tuvo lugar en estado sureño alguno. Todo se hizo en los estudios de Hollywood y sólo se utilizaron imágenes filmadas en el sur para momentos de referencia.

-          Si prestan atención, se darán cuenta que nunca se ve los techos de ninguno de los ambientes puesto que la película fue filmada en grandes estudios como era la costumbre de la época. Magia del cine pura.

-          En 1939, solo existían 7 cámaras Tecnicolor en el mundo, todas ellas fueron utilizadas para el rodaje de Gone with the Wind.
 
Rhett Butler: el papel mas recordado del
legendario Clark Gable


-          En GWTW hay 50 personajes con dialogo, 2400 extras y se utilizaron 1100 caballos.

-          Si la película se hiciera en esta época, el costo sería cercano a los 40 millones de dólares.

-          A pesar de la química que muestran en pantalla, Clark Gable y Vivien Leigh no se llevaban tan bien del todo. Leigh odiaba las escenas de beso con el actor aduciendo que él tenía mal aliento. Gable era un fumador y bebedor constante lo cual explicaría el rechazo de la actriz.

-          Leslie Howard, que interpreta a Ashley Wilkes, creía que era demasiado mayor para el papel. Su personaje tenía 21 años al inicio de la cinta y Howard tenía más de 40. Aceptó el papel sólo porque le ofrecieron ser productor de otra cinta. Eventualmente, utilizó mucho maquillaje e incluso un peluquín para parecer más joven.

-          Barbara O’Neil, que hace de Ellen O’Hara la madre de Scarlett, solo era 3 años mayor que Vivien Leigh que actúa como su hija.

-          A pesar de ser una de sus películas más recordadas, Clark Gable no era muy fanático de Gone with the Wind. La consideraba una película para mujeres.
David O. Selznick, Victor Fleming, Vivien Leigh y Clark Gable
conversan en el rodaje de GWTW

-          Clark Gable era el actor más famoso de la época y el epítome de la masculinidad, por lo que en un inicio no aceptó tener escenas de llanto. Durante el rodaje, Gable estaba estresado porque lloraría ante cámaras. Olivia de Havilland, que interpreta a Melanie Hamilton, lo ayudó a practicar su llanto y le explicó que era importante para la historia. El actor filmó la escena y luego rodó otra sin lágrimas. Posteriormente, vio ambos clips y admitió que aquella con llanto era la mejor.

-          Según el director Victor Fleming, Olivia de Havilland no tenía cara de dolor cuando filmaba las escenas del parto. Para lograr el efecto deseado, mientras se rodaban esos momentos el director pinchaba con alfileres el pie de la actriz hasta hacerla llorar.



-          Ona Munson, que interpreta a Belle Watling, consideraba que GWTW era una maldición en su carrera, puesto que después de esta cinta nunca le ofrecieron otro papel que no sea el de dueña de casa de damas de compañía.

Mammy se roba todas las escenas en las
que aparece.
-          La primera opción para el rol de Sue Ellen, la hermana de menor de Scarlett, era Judy Garland. El estudio MGM no la prestó y le dio el papel protagónico en The Wizard of Oz (1939) que la convertiría en una estrella.

-          Gone with the Wind es una gran película porque demuestra un gran toque personal, el de Selznick, en una cinta de gran escala. Es además el prototipo de las grandes producciones del cine que vendrían después.

-          Hay muchas escenas que están bellamente filmadas y donde la insinuación es tal que no es necesario mostrar más. Por ejemplo aquella en la que luego de discutir Rhett lleva en brazos a Scarlett por las inmensas escaleras rojas de su casa, perdiéndose en la oscuridad del piso superior.

-          La película es notable por su alto contenido técnico, de hecho sus movimientos de cámara no tienen nada que envidiar a algún film moderno. Nuestra escena favorita es aquella en la que la cámara acompaña a Scarlett mientras sube las escaleras en la casa de los Wilkes en la fiesta inicial. Luego la cámara se acerca y vemos a Rhett Butler en primer plano. El cuadro captura las miradas de ambos personajes y sabemos que es amor a primera vista.

Victor Fleming dirige a Vivien Leigh y a Thomas Mitchell
-          Victor Fleming había terminado de filmar The Wizard of Oz cuando fue llamado para trabajar en Gone with the Wind. Fue el tercer director de la cinta, el primero fue George Cukor quien fue despedido al poco tiempo por duras peleas con Clark Gable quien lo consideraba un director de actrices y lo molestaba por su homosexualidad. El segundo director fue Sam Wood pero sus encontrones con el productor David O’ Selznick hicieron que también durara poco. Fleming filmó la gran mayoría del film y se terminó ganando un Oscar por su trabajo.
Leslie Howard y Olivia de Havilland, dos
secundarios de lujo.

-          Gran éxito de la cinta se logra por su banda sonora. El genial Max Steiner fue el encargado de la composición y hay varios que la consideran la partitura musical más bella hecha para una película. El título de la melodía es “Canción de Tara”.

-          Los cuatro personajes principales sólo aparecen juntos en una sola escena. Después de la redada en Shantytown cuando Rhett vuelve con Ashley herido de bala y en la siguiente escena en el dormitorio de los Wilkes.

-          En 1939, no estaba permitido usar lenguaje vulgar en el cine. Sin embargo, Selznick estaba determinado a usar la palabra “damn” en la escena final de la cinta. Se rumorea que sobornó con $5,000 a los censores para que le permitieran usar el término.


-          Si se aplicara la inflación actual a los tickets de la época, la taquilla de Gone with the Wind sería la más grande de todos los tiempos.




martes, 26 de agosto de 2014

Nuestro Vídeo Prohibido y Viejos Amigos




Sex Tape

El tema de la adaptación a la madurez y al matrimonio es un tema recurrente en el cine. La etapa que ve como la pasión de la pareja se va convirtiendo en rutina y como el sexo se convierte en solo un recuerdo han sido objeto de varias cintas de distinta calidad. La más reciente en tratar esta realidad es Sex Tape (2014), película dirigida por Jake Kasdan y con los papeles protagónicos de Cameron Diaz y Jason Segel.

El film es la típica comedia de la época, con un humor provocativo y poco inteligente, llena de clichés que se pueden ver en todos los medios y con situaciones que parecen ser calcadas de todas las cintas del género de la última década.



Pero lo peor de Sex Tape es que parte una premisa estúpida, increíble y risible por su ridiculez. No hay nada rescatable en este film que parece estar hecho para mostrar que Cameron Diaz aún mantiene una buena figura a pesar del paso del tiempo. Nada recomendable.


1.5 de 5




Viejos Amigos

El cine peruano se encuentra en una etapa bastante productiva, los últimos tres años las carteleras han visto al menos 10 títulos de origen nacional. Este año, una de las que más llama la atención es Viejos Amigos (2014), ópera prima del director Fernando Villarán.

La cinta cuenta la historia de tres ancianos que se reúnen tras la muerte de un amigo, roban sus cenizas y empiezan una aventura de homenaje póstumo al compañero acaecido. Por instantes, la narración esboza momentos en los cuales vemos a los protagonistas confrontarse con el paso del tiempo y con las limitaciones propias de su edad.



Pero Viejos Amigos no es Smulltronstallet (1957) de Ingmar Bergman y ciertamente tampoco busca serlo. La cinta es una comedia nostálgica con un guion lleno de criollismos y que no busca más que narrar una historia de camaradería de vieja usanza.

No hay ambición en la dirección de Villarán y si la hay nunca llega a plasmarse en la pantalla. Su película es simple, repetitiva, facilista y que busca ser algo así como Asu Mare (2013) para los adultos mayores.

Más allá de las actuaciones de los tres actores principales, sobre todo de Enrique Victoria que se roba toda la cinta, Viejos Amigos es de esas películas que atraen gente al cine para adormecerlos de la risa.

2.5 de 5

martes, 19 de agosto de 2014

Like Father, Like Son




Uno de los mejores estrenos de este año es la cinta japonesa Soshite Chichi ni Naru (2013) o Like Father Like Son, del director Hirozaku Koreeda. La traducción exacta del título es algo así como: Y terminaré siendo su padre. Esta traducción es bastante reveladora sobre la trama del film, que presenta la historia de dos matrimonios jóvenes que descubren que sus hijos de 6 años fueron cambiados por el hospital donde nacieron y ahora deben enfrentar una situación que plantea una serie de dudas existenciales y dilemas morales.

Koreeda desarrolla una historia cautivante que se encarga de revelar momentos cruciales de manera inesperada. La primera escena es clave, puesto que la cámara nos muestra a la familia Nonomiya como si fuera una fotografía sacada de algún álbum, los padres y el hijo correctamente sentados y correctamente vestidos, el plano es completo y los vemos de cuerpo entero. El primer diálogo es una entrevista que se le hace al pequeño Keita, quien está postulando a un colegio de primer nivel. El niño cuenta que los momentos más felices son junto a su padre, con quien vuela papelotes en los parques.

Con esta secuencia, el director logra predisponer a su audiencia frente a la familia protagonista. Esa primera sensación va teniendo tantos cambios mientras el relato avanza que uno sale de la sala con una sensación de haber recibido mil golpes de terapia familiar.



El gran logro de Soshite Chichi ni Naru es su dirección, la cual siempre es sensible ante los sentimientos de los personajes que vemos, busca desarrollar las relaciones y no acelera en ningún instante la tensión emocional que genera esta crisis. Su visión siempre es directa, nunca condescendiente y espera que los desenlaces lleguen solos, de manera natural, sin ceder a facilismos. Estas razones hacen que el film sea duro, con un realismo honesto que se aleja de la narrativa moderna. Sin embargo, la película no deja de ser tierna y accesible.

La película es también una dura crítica a los estilos de vida contemporáneos, a la cultura de las apariencias y el éxito, al manejo de las relaciones en la era de la tecnología. Una constante que vemos en la cinta es que siempre vemos caminos, ya sea una carretera, una vía rápida o una vereda en un parque; el director parece querer mostrar que la familia no es una realidad sino un trayecto que se hace paso a paso.

El director y su reparto durante la presentación de la cinta en el Festival de Cannes

Pero en Soshite Chichi ni Naru también están presentes las relaciones filiales, la inocencia de los niños, los impactos de los actos de los padres, el rol maternal en una cultura aun machista y otros temas interesantes, todos tratados de modo correcto. No hay malos en esta historia, Ryota  Nonomiya es en apariencia más calculador que una máquina pero mientras vamos descubriendo las causas de su forma de ser, lo vamos entendiendo sin justificarlo. El padre de la otra familia, es en apariencia muy cariñoso pero también tiene un lado oscuro al querer sacarle beneficio económico a la situación. Los matices de todos los personajes logran una pintura que se ajusta perfectamente y presenta un mosaico de situaciones que llegan al corazón.

Like Father Like Son se llevó el Premio del Jurado del Festival de Cannes en el 2013, un honor más que merecido. La influencia de esa obra maestra llamada Tokyo Monogatari (1953) del genial Yasujiro Ozu se siente a lo largo del film. Con esta cinta que bordea la perfección, Hirozaku Koreeda se perfila como un nuevo maestro del cine japonés. Totalmente recomendable.

5 de 5



viernes, 15 de agosto de 2014

Los 400 Golpes


Póster original de Les Quatre Cents Coups

 Les Quatre Cents Coups (1959) no sólo es una obra maestra de François Truffaut sino que fue la cinta que inició definitivamente la Nouvelle Vague o Nueva Ola francesa. Este movimiento impulsado por Truffaut, Jean Luc Godard, Jaques Rivette, Eric Rohmer y otros, cambiaría los esquemas de la narración fílmica hasta ese momento y revolucionaría el cine hasta nuestros días.

Póster en inglés del film
Sobre Les Quatre Cents Coups se han escrito libros y hasta tesis universitarias, por lo que está de más escribir una crítica sobre la cinta. Solo diré que verla en pantalla gigante y en un cine ha sido una de las experiencias más felices de quien escribe estas líneas.

Algunos datos o tips para tener en cuenta antes y después de ver la película:

 -          Contra lo que cree la mayoría, la cinta NO es una autobiografía de François Truffaut. El director inspiró el guion en muchos eventos de su propia vida pero también utilizó experiencias de algunos amigos suyos. Por lo que el personaje de Antoine Doinel es una creación basada en varias personas.

-          Algunos de los aspectos que sí comparten Doinel y Truffaut son por ejemplo que ambos fueron criados por niñeras y luego por una abuela, ambos fueron adoptados por las parejas de sus madres y no tenían el apellido de sus padres naturales. Al igual que Antoine, Truffaut tuvo una adolescencia marcada por la rebeldía y la incomprensión, estuvo en un centro para menores y solía escaparse de la escuela para ir al cine.

Truffaut muestra el encierro de muchas maneras.
-   En la cinta, nunca se conoce la identidad del verdadero padre de Antoine.


-       Hay dos cameos interesantes. Durante la noche que Doinel escapa de su casa y camina por la calle, se encuentra con una mujer que busca a su perro; esa dama no es otra que una jovencísima Jeanne Moreau. Truffaut dirigiría a Moreau en Jules et Jim (1962) unos años después. El mismo Truffaut tiene un cameo en su película, es uno de los hombres que sube al juego mecánico que da vueltas al que también entra Antoine, al finalizar el recorrido Truffaut sale y enciende un cigarrillo al costado de nuestro protagonista.

-          El director filmó la película en exteriores y lugares verdaderos, por lo que en las escenas de calle podrán notar que muchas de las personas miran a la cámara como si trataran de averiguar qué pasaba a su alrededor. En estas escenas no se contrataron actores, de acuerdo al postulado del cinema verité, es decir el uso del cine como verdad, uno de los argumentos del movimiento de autor impulsado por Truffaut.

Leaud da una de las mejores actuaciones infantiles del cine,
su rostro es fuente de sentimientos a lo largo del film.
-         Nótese que el clima que tiene la ciudad donde ocurre la historia siempre está medio nublado, chispeante, parco y nunca soleado. Truffaut entendía que todos los detalles sumaban al argumento del relato.

-          Fijense que el cuello de la camisa de Antoine siempre está desarreglada y contra el viento.

-          La cinta está dedicada al mentor y padre intelectual del director, el crítico de cine André Bazin.   

-          El personaje de René, el amigo de Antoine, está inspirado en Robert Lachenay, amigo de infancia de Truffaut y que además fue el asistente de dirección de la cinta y muchas otras obras del director.

Truffaut dirigiendo una escena en la escuela
de Les Quatre Cents Coups
-        Buena parte del diálogo tuvo que ser grabado de nuevo en estudios, sobre todo en las escenas en la calle, puesto que la bulla de la misma no permitía escuchar bien la voz de los actores. Sin embargo, igual se usaron las grabaciones originales para darle más realismo al film.

-      La gran mayoría de niños que aparecen en la película son los que postularon para interpretar a  Antoine y que no lograron el papel.

-        Esta sería la primera de cuatro películas entre Truffaut y Jean Pierre Leaud, el niño que hace de Antoine Doinel. A decir verdad, Leaud haría de Doinel en tres cintas más bajo la dirección de Truffaut pero en distintas etapas de su vida. Ambos también trabajarían en la otra obra maestra del director, La Nuit Americaine (1973). Leaud sigue trabajando hasta estos días.

-          El título de la cinta hace pensar que ésta tiene algo que ver con violencia física pero eso no tiene ningún fundamento. Los 400 Golpes es la traducción exacta de Les Quatre Cents Coups, una frase en francés que se refiere a hacer infierno, hacer lío o hacer locuras.

-          La cinta es una joya de inicio a fin, por lo cual es imposible elegir un solo momento favorito. Nuestros tres preferidos serían: primero, la mirada por encima de los edificios cuando los niños salen a caminar con su profesor de educación física, en la secuencia vemos como los niños se van escapando y dejan solo al distraído docente; la escena podría fácilmente pertenecer a alguna cinta muda, la música y el ritmo son perfectos.
Antoine no es comprendido por su familia.
Otro momento memorable es cuando ocurre el incendio por la vela que Antoine le pone a una imagen de Balzac, a diferencia de otros momentos del relato, en esta el perdón le gana al castigo y vemos a la familia tener una noche de felicidad en el cine y en la calle.
La tercera secuencia que elegimos es cuando la cámara presencia el espectáculo de títeres que es visto por varios niños, la espontaneidad de los gestos, de las risas y de las reacciones de los pequeños es enternecedora.


-          La escena final tiene a Antoine en la playa, como simbología del joven que tiene que decidir entre el mar del futuro o la tierra del pasado. El close up con el que termina el film sigue siendo uno de los mejores finales del cine de todos los tiempos.

-          Truffaut antes de ser director fue crítico de cine y uno despiadado, a punto de ser odiado por la mayoría de directores de su país. La antipatía a Truffaut hizo que sea el único crítico de cine no invitado al Festival de Cannes de 1958. Al año siguiente, Cannes lo invitó para presentar Les Quatre Cents Coups, quizás esperando un fracaso; el resultado fue todo lo contrario y François Truffaut ganó el Premio a Mejor Director y su film estuvo nominado a la Palma de Oro.


-          El impacto de la película fue internacional; la cinta se convirtió en las primeras en estar nominada al Oscar a Mejor Guion Original a pesar del idioma extranjero que tiene. Sería la primera de 5 nominaciones al Oscar para Truffaut.

Póster de la versión restaurada del film.





miércoles, 13 de agosto de 2014

Lauren Bacall (1924 – 2014)




Soy afortunado de haber descubierto el buen cine desde muy pequeño, siendo casi un niño. No tenía más de 12 años cuando vi To Have and Have Not (1946), la cual fue una de las experiencias cinematográficas más importantes de mi vida. Recuerdo este evento claramente por una simple razón: Lauren Bacall.

El apodo de Bacall era "The Look"
Terminada la película su voz, su mirada felina y su presencia avasalladora quedaron impregnadas en mi mente y puedo afirmar con toda seguridad que fue la primera vez que me enamoré de una actriz de cine. A partir de ese momento, traté de siempre estar pendiente de su carrera y fue una coincidencia que unos meses después la vería desfilando por la alfombra roja como nominada al Oscar por The Mirror has Two Faces (1996) premio que perdió y por el cual casi rompo la pantalla de mi televisor.

Lauren Bacall era una bella adolescente de apenas 20 años cuando una foto suya en una revista llamó la atención de la esposa del director Howard Hawks. Como si el destino hubiera esperado ese momento, el director cedió al pedido de su esposa y le hizo una prueba a la joven postulante a actriz. En ese instante, nacería un romance entre las cámaras de cine y la rubia belleza neoyorquina. Obviamente, obtuvo el papel y fue puesta como protagonista de uno de los actores más importantes del momento, Humphrey Bogart.

La cinta era To Have and Have Not y probablemente sea uno de los debuts actorales más importantes de la historia del cine. Durante el rodaje la actriz de 20 años empezaría un romance con el actor de 45 y así, una de las historias de amor más grandes de Hollywood. En 1945, ambos actores contraerían matrimonio.

Bogart y Bacall en To Have and Have Not

Bogart y Bacall compartirían créditos en las clásicas The Big Sleep (1946), Dark Passage (1947) y Key Largo (1948), las dos primeras íconos del film noir y la tercera un notable drama dirigido por su amigo John Huston. Antes de cumplir 21 años, Lauren Bacall ya era un símbolo del cine negro, una actriz inmensamente popular y la esposa del actor más importante de su época. Si ella lo  hubiera querido, se hubiera podido convertir en una estrella incluso más grande que su marido pero prefirió trabajar ocasionalmente y más bien dedicarse a su familia que incluiría a dos hijos.

Bacall antes de dar la recordada frase: "if you want
me just whistle. You know how to whistle,
don't you? Just put your lips together
and blow"
La presencia de Bacall parecía hecha para el film noir, ella era atractiva y misteriosa como debe ser una
femme fatale y no hubo más femme fatale que ella. En 1949, Bacall haría historia al unirse a su esposo y otras figuras del cine en una marcha a Washington para reclamar la Primer Enmienda a la Constitución Norteamericana y mostrar su oposición al Comité de Actividades Anti-Americanas que dirigía el Senador Joseph  McCarthy, el cual no tenía otra razón más que perseguir comunistas en la industria del cine.

En 1950, la actriz demostraría sus dotes para el drama en la biográfica Young Man with a Horn (1950) coprotagonizada por su antiguo compañero de estudios Kirk Douglas. Y durante esa década la veríamos en la comedia How to Marry a Millonaire (1953) donde representaba el feminismo natural e intelectual opuesto al de su compañera en pantalla Marilyn Monroe, el drama Woman’s World (1954) cinta poco recordada que tiene la que muchos consideran su mejor actuación, el clásico Written on the Wind (1956) del genial Douglas Sirk donde Bacall da otra magnífica actuación como mujer de sociedad y Designing Woman (1957) en la que compartiría créditos con su amigo Gregory Peck.

Marilyn  en gafas
y Bacall en lentes negros.
Bacall confesó en su autobiografía que rechazó muchísimas ofertas laborales en esos años puesto que prefirió cuidar a Humphrey Bogart, que estaba aquejado por un cáncer que terminaría por quitarle la vida en 1957. Tras la muerte de su querido Bogie, la actriz de menos de 40 años se alejaría temporalmente del cine y no volvería sino en películas con grandes repartos en las siguientes décadas, ya convertida en una intérprete respetada.

En 1961, Bacall se casaría con el también actor Jason Robards, matrimonio que duraría hasta 1969 y del cual nacería el tercer hijo de la actriz. Según Bacall, su matrimonio terminó por el alcoholismo del talentoso Robards.

En 1970 y con más de 40 años, la consagrada actriz de cine volcó su atención al teatro y protagonizó el musical Applause, donde interpretaba a Margo Channing el personaje de Bette Davis en la cinta All About Eve (1950). Bacall ganó su primer Tony y empezaría una productiva etapa en las tablas, la cual concluiría con el musical Woman of the Year en 1981, por el cual recibiría su segundo Tony. Vean en YouTube una grabación de su actuación en Applause y podrán disfrutar de una de las más grandes interpretaciones de Broadway.

Una feliz Lauren Bacall recibe el Tony por Applause
Las décadas de los 80 y 90 servirían para que la actriz aparezca en papeles pequeños, aportando su imagen siempre glamorosa y siendo reconocida por las nuevas generaciones. En 1996, interpretaría a la celosa y cruel madre de Barbra Streisand en la llorona The Mirror has Two Faces (1996) por la cual obtendría su primera nominación al Oscar. Increíblemente, la Academia nunca había prestado atención a la carrera de Bacall y todas las apuestas eran que ese año, el premio se lo entregarían tanto por su actuación como por toda su trayectoria. La noche del Oscar, en una de las más grandes sorpresas en la historia del premio, la veterana leyenda viva perdía el premio ante Juliette Binoche por The English Patient (1996). La misma Binoche reconoció en su discurso de aceptación que Bacall debió ser la ganadora. Valgan verdades, la Academia hizo bien en no darle el premio a Bacall, su carrera es demasiado brillante como para ser reconocida por una película tan mediocre como esa.

En el 93, Anthony Hopkins le presenta el premio Cecil B. DeMille
Mientras la mayoría de estrellas del Hollywood clásico empezaban a apagarse, Bacall seguía activa y cosechaba tributos por su carrera; en 1992 recibió el Premio Donostia en el Festival de San Sebastián, en 1993 le otorgaron el Cecil B. DeMille Award que es el Globo de Oro Honorífico y en 1997 recibió el Kennedy Center Honors, premio otorgado por el Presidente de Estados Unidos y que es el honor más alto que puede recibir un artista en ese país. En el año 1999, el AFI la incluyó en su lista de las 25 actrices más importantes del cine clásico, era de las pocas que aun vivían de esa relación de leyendas.

Por fin! ... su merecido Oscar!!!

En el 2009, la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, consiente de su error, decidió otorgarle el Oscar Honorífico por toda su trayectoria en una ceremonia en la que estuvieron muchos de los amigos de la actriz y donde dio un notable y emotivo discurso. El Oscar era el galardón que faltaba para coronar una carrera llena de triunfos y con tanta influencia en el cine.

Bacall siguió trabajando hasta hace unos meses y soy de los que cree que debió volver a ser nominada al Oscar en el 2003 por su papel de la venenosa vecina en Dogville (2003) de Lars Von Trier.


Lauren Bacall se ha va pero deja una vida increíble. En una industria dominada por las apariencias, ella siempre guardó su identidad y supo mantener su vida privada alejada de los flashes. Bacall siempre se jactaba de no haber acudido nunca a un cirujano, decía que “toda tu vida se refleja en tu rostro y uno debe estar orgulloso de eso”. Siempre liberal, avocada a las causas sociales, supo convertirse de la actriz joven del momento en un referente para todo aquel que quiera dedicarse a la actuación incluyendo el de actrices como Nicole Kidman o Anjelica Huston.

Desde mi perspectiva, Lauren Bacall fue un ícono del feminismo a pesar que fue una mujer hogareña y dedicada a su familia. Creo que su sola presencia le dio más independencia a todas las mujeres sin caer en los clichés progresistas del momento. Pero por sobre todo,  Lauren Bacall fue una estrella de cine, en todo el sentido de la palabra, una sobreviviente de la época dorada del cine de la cual fue protagonista. Descansa en paz, adiós Betty.